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escrito por Sandra Russo
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Artíuculo publicado en Página 12, el 19/09/2010. Vamos a decirle ocaso, y a evitar la palabra muerte, porque muchos de nosotros todavía, gente adulta, en la bruma del lenguaje, en su resaca, usamos la palabra “progre” para aludirnos, pensarnos o identificarnos. Pero quizá sea hora de enunciar la declinación de esa categoría sociocultural consensuada durante años para alojar en sí a la gente biempensante. Seguir leyendo el artículo completo en el sitio de Página 12
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